Blog / ¿Es alergia o resfriado?
5 junio, 2018
¿Es alergia o resfriado?

  Mucosidad, estornudos… ¿se trata de un resfriado o es que tienes alergia? A veces no resulta fácil distinguirlos, sobre todo, si la alergia acaba de debutar. Pero aunque comparten síntomas en común, la alergia y el resfriado no son tan parecidos.  Aunque el resfriado parece más propio de los meses fríos y asociamos la […]

 

Mucosidad, estornudos… ¿se trata de un resfriado o es que tienes alergia? A veces no resulta fácil distinguirlos, sobre todo, si la alergia acaba de debutar. Pero aunque comparten síntomas en común, la alergia y el resfriado no son tan parecidos.

 Aunque el resfriado parece más propio de los meses fríos y asociamos la alergia con la estación primaveral, lo cierto es que casi en cualquier época del año nos podemos encontrar con uno u otra. Algunos síntomas pueden hacernos dudar. En España hay ocho millones de personas alérgicas al polen. Aunque todas las plantas tienen polen, no todas causan alergia. Así, las más alergénicas son, por este orden: gramíneas, olivo, ciprés, salsola, plátano de sombra y parietaria. Dependiendo de la zona geográfica, puede haber otras variedades que también produzcan alergia; es el caso del abedul en Galicia o de la palmera en Elche.

 Mientras que las gramíneas y el olivo, las dos primeras de la lista, polinizan en plena primavera (mayo y junio), los cipreses y las arizónicas lo hacen en invierno, por lo que es más fácil aún confundir los síntomas de la alergia con los del resfriado.

Alergia y resfriado tienen distintos orígenes y diferente evolución. Así pueden distinguirse: 

·        Origen. Mientras que el resfriado está provocado siempre por un virus, la alergia es una reacción del organismo que responde anómalamente frente a una sustancia exterior que entiende como agresora, lo que se denomina “alérgeno”. Así, el sistema inmunológico responde frente a ese desencadenante, provocando la alergia.

·        Debut. En el caso del resfriado, este aparece de forma progresiva y suave, evolucionando a más con el tiempo. Por su parte, la alergia tiene un despertar súbito, con la presencia de los síntomas alérgicos en cuanto la persona se expone al alérgeno.

·        Duración. Si bien los resfriados no suelen durar más de quince días, la alergia se puede prolongar mucho más. De hecho, muchas personas descubren que son alérgicas cuando van al médico ante lo que consideraban como un “resfriado que no se acaba de curar”. Así, la alergia puede extenderse durante todo el periodo de polinización que, dependiendo de la variedad de planta, puede ser de hasta seis semanas.

·        Condiciones climáticas. Cuando una persona está resfriada superará la afección cuando sus anticuerpos puedan con el virus que la ha causado. Por el contrario, en la alergia estacional, las condiciones meteorológicas y ambientales tienen mucho que decir. Así, cuando hay viento y sol, los síntomas se agudizan al aumentar los niveles de polen, pero cuando hay lluvia durante la polinización, estos decrecen. Tener un invierno seco favorece una menor concentración de polen en primavera, pero si ha sido lluvioso, los niveles de polen aumentarán al llegar la estación primaveral.

Además, la polinización varía según la zona geográfica. Si bien en el norte tarda más en aparecer, en el interior es más intensa y en las zonas costeras se prolonga más, pero es más suave.

 Mucosidad. Una de las formas más fáciles para identificar la alergia o el resfriado es el aspecto de la mucosidad. En ambas se genera, pero cuando hay alergia se trata de unas secreciones transparentes y poco densas (acuosas), a diferencia de la mucosidad propia del resfriado, que es mas consistente y puede adquirir un color más amarillento. Si la rinorrea (secreción nasal) es siempre transparente, estaremos probablemente ante una alergia.

·        Picor en los ojos, la nariz y la boca. El picor en los ojos, la nariz y el interior de la boca es otro de los síntomas claros de alergia. Es cierto que la zona de la nariz puede llegar a irritarse en un resfriado, pero son molestias muy distintas, pues en la alergia se trata de picor.

·        Lagrimeo. El lagrimeo es raro en caso de resfriado, pero muy común si hablamos de alergia. Es un lagrimeo constante, y los ojos suelen estar enrojecidos y mostrando una evidente irritación. De afectar a los ojos, en el resfriado se trataría de una sensación de pesadez o congestión, más que de lagrimeo y enrojecimiento.

·        Molestias generales. Aunque la calidad de vida cuando hay alergia puede verse mermada por todas las molestias que conlleva el cuadro clínico, las persona alérgica no sufre dolores musculares ni generales, como sí puede suceder en el resfriado.

·        Dolor de garganta y oídos. El dolor de garganta y de oídos es relativamente frecuente en el resfriado, pero muy infrecuente en la alergia.

·        Cefalea. Igualmente, el dolor de cabeza (cefalea) puede aparecer en cuadros de resfriado, pero no suele darse en la sintomatología alérgica.

·        Tos. La tos es un síntoma frecuente cuando hay resfriado, pero solo sucede a veces cuando hay alergia, especialmente en personas que ya han desarrollado asma.

·        Estornudos. El tipo de estornudos puede ayudar mucho a distinguir en un primer momento entre resfriado y alergia, ya que el estornudo propio de la alergia es un estornudo que siempre se produce encadenado, de forma que hay cinco o seis seguidos, que, además, son incontrolables.

Fiebre. La alergia no provoca síntomas febriles, pero el resfriado sí que puede conllevar en raras ocasiones una elevación leve de la temperatura corporal.

Mientras el resfriado está provocado por virus y el diagnóstico suele ser clínico, en función de los síntomas que presenta el afectado (malestar, dolor muscular, toses…), en la aparición de la alergia median otros factores personales donde los antecedentes familiares juegan un gran papel. “Cuando los padres no son alérgicos, el riesgo de desarrollar alergia es de un 20%. El riesgo se eleva al 40% cuando es alérgico uno de los padres, y alcanza el 60% si los dos padres son alérgicos”, detalla el Dr. Francisco Feo Brito, miembro del Comité de Aerobiología de la SEAIC (Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica) y jefe de la Sección de Alergología del Hospital General Universitario de Ciudad Real.

Para estimar qué tipo de alergia sufre la persona se realizan tanto pruebas cutáneas como análisis de sangre. En las pruebas cutáneas, la piel se pone en contacto con distintos alérgenos y, tras un tiempo, se observa si hay reacción en forma de enrojecimiento, habones, inflamación… lo que indicaría sintomatología alérgica que se puede confirmar mediante los resultados de la analítica. No obstante, en los últimos tiempos ha habido avances: “El diagnóstico molecular ha supuesto el avance más destacado. El diagnóstico hasta ahora se basaba en la determinación de sensibilidad a la fuente alergénica completa (polen, ácaros, frutas, frutos secos, himenópteros). El diagnóstico molecular permite identificar las proteínas alergénicas responsables de la respuesta alérgica. De esta manera, se conoce el perfil específico de sensibilización del paciente y se determina la indicación de inmunoterapia, evitación de alimentos implicados o el riesgo de reacciones adversas”, señala el experto. 

 

Mientras que el resfriado apenas precisa de algunas medidas de control de los síntomas para mejorar el estado general del paciente, en el caso de la alergia, el abordaje terapéutico ha de ser distinto y más personalizado.

Así, cuando hay un enfriamiento hay que procurar que la persona no se someta a cambios de temperatura (que pueden hacer proliferar sus propios virus), debe hidratarse bien y si siente molestias o tiene fiebre, debe tomar algún analgésico o algún antitérmico, tipo paracetamol, siempre que el médico lo considere oportuno y no haya contraindicaciones.

 

Con respecto a la alergia, precisa de una valoración personalizada por parte de un especialista (alergólogo), que indicará las medidas concretas a tomar y recordará las medidas generales de protección, comunes a todas las personas alérgicas. Además de luchar contra los molestos síntomas de la alergia, se puede tratar de controlar su evolución mediante vacunas específicas. “La inmunoterapia con alérgenos ambientales (pólenes, ácaros, Alternaria) ha mejorado notablemente”, destaca el Dr. Feo Brito. “Es muy habitual que los pacientes presenten alergia a más de un alérgeno, pues en algunas zonas sólo uno de cada diez pacientes es monosensible. Las vacunas actuales permiten incluir dos o tres alérgenos a dosis máxima de todos los componentes. Un aumento de dosis que supone un incremento de la tolerancia; y, por tanto, una mayor eficacia en el control de la enfermedad alérgica”, explica.

 

Además, para controlar los síntomas alérgicos hay una serie de medidas que se deben tomar en cuenta, especialmente en días de alta polinización. Estos son los ocho consejos básicos que ofrece la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC):

 1.     Consultar los niveles de polen a través de aplicaciones avaladas como www.polenes.com

2.     No podar ni cortar el césped. Evitar actividades al aire libre y salidas al campo.

3.     Ventilar la casa durante poco tiempo y hacerlo a primera hora de la mañana y a última de la tarde, manteniendo las ventanas cerradas el resto del día.

4.     Utilizar gafas de sol y mascarilla, cubriendo la nariz y la boca. Este tipo de mascarillas evita que el polen entre en las vías respiratorias. Es importante que se trate de mascarillas homologadas, que son las únicas que impedirán el paso de las pequeñas partículas de polen. Hay que cuidar también de que la humedad en el interior de la mascarilla no sea elevada, por lo que resultan muy aconsejables las que tienen una válvula de exhalación.

5.     Al llegar a casa después de haber estado fuera, hay que ducharse y cambiarse de ropa, pues el polen se queda en las prendas de vestir, en el pelo y en la piel.

6.     Al viajar en coche, subir las ventanillas para que el polen no entre y utilizar filtros antipolen.

7.     En espacios cerrados, usar purificadores de aire, que consiguen filtrar un gran número de partículas presentes en el ambiente y logran limpiar las zonas cerradas.

8.     No automedicarse. En presencia de síntomas alérgicos, acudir siempre al especialista para que sea él quien prescriba el tratamiento adecuado. En este sentido, es muy útil llevar a cabo un diario de síntomas para poder explicar con toda certeza ante qué comienza, a qué hora, de qué forma, cuál ha sido la reacción posterior…

 

¿Por qué hay más alérgicos ahora?

No es solo una sensación subjetiva. Cada vez hay más alérgicos. La explicación, según el representante de la SEAIC, es la siguiente: “La alergia a pólenes se ha incrementado notablemente en los últimos años. De una parte, asociado al incremento de las enfermedades alérgicas. Una de las bases es la teoría de la higiene, pues un mejor control de los procesos infecciosos facilita un aumento de la respuesta alérgica por la inmadurez del sistema inmunológico. Por otro lado, la contaminación convierte a los pólenes en más alergénicos. En esta línea, un estudio de nuestro grupo financiado por el Instituto de Salud Carlos III, de Madrid, ha demostrado que los pólenes de gramíneas de Madrid (alta contaminación urbana) muestran un 18% de incremento en la respuesta alérgica de los pacientes, en comparación con el polen de Ciudad Real (baja contaminación)”.

Las partículas contaminantes que proceden de los motores diésel y de las calefacciones se adhieren a los granos de polen alterando su estructura. El resultado es que estos pólenes se vuelven más agresivos y más alergénicos en personas susceptibles a la alergia. Es el motivo por el cual en las ciudades, a pesar de ser un entorno urbano, hay más casos de alergia al polen que en las zonas rurales, que tienen, de hecho, una mayor concentración de pólenes. Sin embargo, los que hay en la ciudad permanecen más tiempo en la atmósfera, debido a la contaminación, por lo que pueden afectar negativamente más a las personas predispuestas.

  ¿A qué edad se manifiesta la alergia?

Un resfriado puede aparecer a casi cualquier edad, pero ¿y la alergia? ¿A qué edad suele debutar? Así lo aclara el Dr. Feo Brito, del Comité de Aerobiología de la SEAIC. “La alergia es una predisposición genética, que precisa un contacto repetido con la sustancia implicada, para que nuestro organismo se sensibilice y presente síntomas clínicos. De esta manera, la alergia más precoz es a los alimentos que primero se introducen en la dieta: leche y huevo, que pueden afectar al 2% de los niños antes de los dos años. En los jóvenes adolescentes, la alergia dominante es a los alérgenos ambientales, como los pólenes, con un 30% de prevalencia en este grupo de edad. Finalmente, en la edad adulta predomina la alergia a fármacos, asociada al mayor consumo de estos alérgenos”

“Es posible modificar el curso de la alergia”

Dr. Francisco Feo Brito, miembro del Comité de Aerobiología de la SEAIC (Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica) y jefe de la Sección de Alergología del Hospital General Universitario de Ciudad Real.

 “Una vez desarrollada la alergia, el contacto con el alérgeno provocará siempre una respuesta clínica en el paciente. Además, se incrementará la intensidad y podría aumentar su expresión clínica, afectando a otros órganos, como es la evolución de rinitis a asma bronquial. Sin embargo, el tratamiento específico con la vacuna de alergia permite modificar la evolución natural de la enfermedad. El paciente presentará sintomatología más leve, y se evitará la progresión de rinitis a asma. En personas mayores, como consecuencia del declive del sistema inmunológico, también desciende la intensidad de la alergia. Aunque algunas alergias, como al polen de la cupresáceas o arizónicas, debutan en edades avanzadas”.

 

 

Articulos relacionados

Olla aranesa
Alteza Blog Recetas - 2 enero, 2017
En estos días de invierno nada resulta más apetecible a nuestro paladar que un buen plato de cuchara calentito....
Perro mordiendo una zanahoria
Blog Perros Tandy - 2 enero, 2017
Aunque tratemos de mantener a nuestras mascotas a su dieta perruna a base de pienso y patés, cuando nos...
Limpieza Maleta
Blog Selex - 3 febrero, 2016
Después de las vacaciones de verano y los días de relax y descanso, toca recoger todo el equipaje de...